Compartir habitació: positiu o negatiu?

Entrevista nº3

La formació és cada vegada més essencial, ja no només com una eina que ajudi a aconseguir una ocupació ben remunerada, sinó com la millor forma d’aconseguir un nivell de seguretat i autoestima que permeti contemplar el futur amb la convicció d’estar preparat per reaccionar satisfactòriament davant els reptes amb els quals sens dubte s’haurà d’enfrontar al llarg de la vida. Per adquirir aquesta formació, cadascú ha de triar el seu camí, que de vegades obliga a desplaçar-se lluny del lloc habitual de residència. En el cas de triar una Universitat allunyada del domicili familiar, sorgeixen molts dubtes, com ara: Què fer perquè se senti acollit/da lluny de l’ambient de tota la vida? Quina és la millor forma de tenir un nou cercle d’amistats el més aviat possible? Serà capaç de d’espavilar-se sense la seguretat de la família?

El més semblant a una família és una comunitat, i la més adequada per a un estudiant és una residència d’estudiants. Però, és millor una habitació individual o una compartida? Per descomptat, totes les coses tenen dues vessants, però sens dubte té més avantatges la compartida, ja que es troben dues persones joves, d’edat i estudis similars, totes dues en la mateixa situació. Queda molt clar en les respostes dels nostres antics residents: veiem que en general, el record sol ser entre molt positiu perquè s’han trobat dues persones molt afins o, reconeixent que encara que en ocasions haguessin preferit estar sols, el fet de compartir els ha servit per acostumar-se a conviure amb algú que potser ells no haguessin triat, però que al final han travat una gran amistat o, en el pitjor dels casos, els ha servit per acostumar-se a practicar la tolerància.


Per tal que pugueu conèixer les experiències, opinions i consells d’estudiants que van passar per situacions semblants, hem demanat a alguns dels nostres antics residents si podien respondre a unes preguntes a partir de les quals hem elaborat una sèrie d’entrevistes a antics residents de la Residencia d’Estudiants de Sabadell. Avui us presentem la tercera entrevista, per amabilitat de Paula Quijada (Santiago de Xile), que es va allotjar en la nostra residència d’estudiants durant el curs 2015/16.

(Hem fet les mateixes preguntes a tots els antics residents i publiquem el text íntegre.)

Entrevista nº3

-¿Qué estudios cursaste durante la estancia en la Residencia de estudiantes l’Estació de Sabadell? (Nivel y campo)

Estudié un Máster en Traducción Audiovisual en la Universitat Autònoma de Barcelona.
-Actualmente, ¿trabajas, sigues estudiando o piensas estudiar más en un futuro?

Actualmente trabajo como traductora freelance para una agencia especializada en el área de lo que estudié cuando estuve en España.

-¿El Grado se ha adecuado a tus expectativas?

De hecho, el máster superó mis expectativas. 

-¿Cómo te desplazabas hasta la universidad? Si ibas con Ferrocarriles (FGC), ¿qué experiencia tienes?

En ferrocarril, porque la residencia se encuentra a solo dos estaciones de la universidad a la que asistía. Cabe destacar que quedé sorprendida con lo puntuales que son con los horarios de trenes, en mi país eso no pasa. A parte es una forma de transporte muy cómoda para ir y volver de la universidad o del centro de Barcelona.

-¿Qué es lo que se te hizo más difícil de irte de casa? ¿Y lo más positivo? ¿Qué cambiarías si volvieras a empezar?

La verdad es que no fue muy difícil irme de casa, porque estaba muy ansiosa y emocionada por la nueva etapa que iba a comenzar y también porque iba a poder especializarme en lo que realmente me gusta. No cambiaría nada.

-¿Crees que esta experiencia te ha ayudado a madurar y a ser más responsable?

Siempre he sido una persona responsable y bastante madura en realidad, pero sí me ayudó bastante a conocerme a mí misma y a darme cuenta de que puedo manejarme sola en un país extranjero.

-Antes de llegar a la Residencia estudiantil, te preocupaba que te costara hacer nuevas amistades? ¿Te sentiste bien acogido? ¿Cuál era el ambiente con los otros residentes?

La verdad es que sí me preocupaba un poco, porque soy un poco tímida, pero no tuve problema alguno. Me sentí muy acogida desde el momento en que llegué. Yo llegué a fines de septiembre a la residencia, porque mi máster empezaba más tarde y todos en la residencia ya llevaban un par de semanas viviendo juntos, por lo que ya se conocían. 

El ambiente con los otros residentes era muy entretenido y cómodo. Éramos un grupo bien grande y muy unido, cada vez que podíamos salíamos a pasear por Barcelona o Sabadell, nos íbamos de fiesta o de copas, nos celebrábamos los cumpleaños, veíamos películas, etc. También siempre nos esperábamos para cenar y teníamos las mesas juntas de forma que todos pudiéramos compartir con todos. Hasta Cristina compartía con nosotros. Cristina cocinaba cosas muy ricas y era genial conversar con ella. 

-Si es el caso, ¿cómo valoras el hecho de haber compartido habitación con otro estudiante? ¿Qué crees que te aportó la experiencia?

Para mí compartir la habitación fue una experiencia genial. Nunca había compartido una habitación antes. Como soy hija única y vivía en la misma ciudad en la que estudiaba, no tuve que hacer como muchos en la residencia que partieron a otra ciudad para vivir solos, en residencias de estudiantes o con compañeros de piso.

Apenas llegué a la residencia, mi compañera de habitación fue la primera en hacerme sentir bienvenida y acogida. Nos llevamos bien enseguida y al poco tiempo nos hicimos muy amigas. Tan amigas que me invitó a pasar las fiestas en su casa y tuve la oportunidad de compartir con su familia y conocer su ciudad. Hasta el día de hoy seguimos en contacto, es una amistad que valoro muchísimo y espero mantenerla siempre a pesar de la distancia.

 -¿Cuál dirías que fue el motivo por el que te alojaste con nosotros?

Para ser sincera, mis papás escogieron la residencia, por seguridad más que nada, pero me alegro que lo hayan hecho. Me sentía a gusto viviendo ahí.

-¿Deseas añadir algún comentario?

El hecho de irse a vivir solo a un país extranjero sin conocer a nadie siempre puede asustar un poco, pero es una experiencia enriquecedora, porque tienes la oportunidad de hacer nuevos amigos de distintas partes y conocer culturas y costumbres diferentes.

 Para mí, vivir en la residencia es una etapa de mi vida que siempre voy a recordar con mucho cariño debido a las grandes personas que conocí, los lazos de amistad que creamos y los momentos que vivimos. La mayoría seguimos en contacto hasta el día de hoy. Sé que muchos se siguen viendo, algunos viven juntos, y a veces intentan coordinarse para poder juntarse todos a cenar como antes.

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